Las alfombras, los edredones y otros textiles del hogar acumulan polvo, ácaros y suciedad de forma silenciosa, mucho más rápido de lo que solemos pensar. Aunque se vean limpios a simple vista, una limpieza superficial frecuente no sustituye una limpieza a fondo periódica. En este artículo te contamos cada cuánto conviene hacerla y qué textiles no debes pasar por alto.
Alfombras: cada cuánto limpiarlas a fondo
Como norma general, se recomienda hacer una limpieza profunda de las alfombras cada 6-12 meses, dependiendo del tránsito que tengan y de si hay niños o mascotas en casa. Una limpieza a fondo elimina el polvo y los ácaros acumulados en las fibras, algo que el aspirado habitual no consigue por sí solo.
Hay algunas señales que indican que ya toca una limpieza a fondo, aunque no haya pasado tanto tiempo:
- Aparición o empeoramiento de alergias en casa.
- Olores persistentes que no desaparecen al ventilar.
- Manchas visibles que el aspirado no elimina.
Edredones y mantas: el cambio de temporada
Antes de guardar los edredones y mantas de invierno al llegar el buen tiempo —o viceversa— conviene lavarlos a fondo. Guardarlos sin limpiar puede favorecer la aparición de ácaros y humedad durante los meses que pasan sin usarse, lo que afecta tanto a su durabilidad como a la calidad del aire en casa cuando vuelven a sacarse.
Cortinas y fundas de sofá
Las cortinas y las fundas de sofá acumulan polvo de forma muy similar a las alfombras, aunque solemos prestarles menos atención. Lo recomendable es lavarlas una o dos veces al año, especialmente en hogares con mascotas o con ventanas que dan a calles con mucho tráfico.
Cómo te ayudamos
En Neterea contamos con un servicio de limpieza de alfombras y lavandería de ropa de hogar pensado para que no tengas que preocuparte de cargar con estos textiles de un lado a otro: recogemos en tu domicilio y te lo devolvemos todo limpio y listo para usar, ya sea en el cambio de temporada o cuando lo necesites.